La Paz en la Tierra Comienza
con Nosotros 
Expuesto por la Maestra
Suprema Ching Hai, Auckland, Nueva Zelanda,
27 de Abril del 2000 (Original en Inglés) Video No. 686
P:
Según lo he comprendido, la forma de practicar el Método
Quan Yin es a través de la meditación. Me pregunto cómo
la meditación puede ayudar a cambiar el mundo para que se vuelva
pacífico y armonioso, un mundo ideal.
M:
Esa es la pregunta correcta. La meditación no cambia al mundo,
te cambia a ti. Y entonces, si todos cambian, el mundo se volverá
pacífico.
Sólo hacemos la guerra porque no hay paz en nosotros mismos,
porque no sabemos que la persona a nuestro lado es Dios. No nos damos
cuenta de que somos Dios y no nos damos cuenta de que aquellos que matamos,
disparamos, torturamos también son Dios. Y, es por eso que el
mundo no tiene paz.
Meditar no significa sólo sentarse allí como una estatua.
Realmente tienes que reconectarte con Dios primero; entonces, esa será
la verdadera meditación. Una vez que eso ha ocurrido, tu ser
es cambiado para siempre. Te vuelves un pacífico ejemplo de un
Dios caminante en este planeta.
Y aunque no hagas nada, la gente te ve y siente paz. Quieren estar cerca
de ti. Quieren que los aconsejes. Quieren aprender de tu ejemplo. Y
así es como el mundo se volverá pacífico. Es muy
lógico, para nada misterioso.
Cómo
Formarse el Hábito de Levantarse Temprano Para Meditar
Expuesto por la Suprema Maestra Ching Hai, Auckland, Nueva Zelanda,
27 de Abril de 2000. (Original en inglés) Video No. 686
P:
¿Qué puedo hacer para mantener un horario
de meditación todos los días, cuando no hay suficientes
horas en las que estoy despierto en el día?
M:
¿No puedes despertarte? Yo tampoco. A nadie le gusta despertarse
cuando estamos acurrucados en la cama, pero tenemos que intentarlo.
Supongamos que tienes un empleo y tienes que levantarte para ir a trabajar,
entonces es un deber. Por algo como dos mil dólares por mes,
te levantas todas las mañanas a las cinco de la mañana.
¡Pero por Dios, no te despiertas! Entonces ¿qué
puedo hacer? Tú estableces tus propias prioridades. Podemos despertarnos
un poquito más temprano; entonces, nos acostumbraremos a ello.
Por ejemplo, digamos que es demasiado temprano levantarnos a las tres,
entonces no te despiertes a las tres. Si normalmente te despiertas para
trabajar a las cinco, entonces despiértate a las cinco menos
veinte el primer día, o a las cinco menos diez, o incluso a las
cinco menos cinco y al día siguiente o a la semana siguiente,
a las cinco menos diez. Acostúmbrate a la idea y recompénsate
con generosidad. Dite a ti mismo: “Si hoy te levantas temprano,
te daré dos rosquillas o una taza más de café con
leche”. Gratifícate con lo que a la mente le encante tener.
También debes amarte a ti mismo, porque enfrentémoslo,
sólo tenemos este único cuerpo físico y, a veces,
estamos muy cansados. Trabajamos duro ocho o diez horas al día,
sólo para mantener esta máquina funcionando. Y, entonces,
a veces tenemos que atender otros trabajos, como la familia: una esposa,
hijos, padres, amigos, vecinos, parientes y otros. Realmente le exigimos
mucho a este cuerpo físico.
Así que, por supuesto, si no puedes despertarte en la mañana
para meditar, perdónate a ti mismo. No seas tan duro contigo
mismo, más bien, entrénate lentamente. Mira menos televisión,
ve a dormir un poco más temprano para que puedas despertarte
mejor. Utiliza para conocer a Dios, el tiempo que antes disponías
para esas actividades con las que solías pasar el tiempo cuando
estabas aburrido. Es cuestión de organización. Yo también
estoy bastante ocupada. No creas, me siento aquí y luzco hermosa,
pero también estoy muy ocupada. Y también es difícil
para mí despertarme temprano a veces. Pero tienes que poner el
despertador. A veces es así.
En la antigua tradición hindú, hubo un santo que podía
despertarse toda la noche, pero él dormía sentado en vez
de acostado, así que era lo mismo (Risas). Con nuestra gente
es igual. Cuando van a los retiros se sientan allí y se ven muy
bien, pero se sientan de cualquier manera (La Maestra humorísticamente
deja caer su cabeza hacia un lado, imitando a alguien que cabecea cuando
se duerme). Así que no importa. Trata lo mejor que puedas, eso
es lo que cuenta. El santo de la India tenía cabello largo como
el mío y ataba su cabello al cielo raso ¡No estoy bromeando!
Y entonces se volvió un maestro porque se esforzó mucho.
Ataba su cabello al techo, así que cada vez que cabeceaba, “¡Oh!
¡Está bien! ¡Auch!” (Risas).
No digo que deban dejarse el cabello largo o hacer eso. Pero encuentren
la manera. Por ejemplo, para despertarme temprano, al comienzo tenía
que poner un termo con agua helada cerca de mí. Y cuando sonaba
la alarma, tomaba el hielo y me lo arrojaba a la cara. ¡Oh! El
hielo pasaba a través de las ropas y todo eso, teniendo que saltar
de la cama.
No tienes que hacer eso, tendrás que encontrar tu manera. Pero
cuando quieres hacer algo, tú puedes. Cree que lo puedes porque
eres Dios. No hay nada imposible para Dios. Sólo recuerda que
tienes a Dios dentro de ti y a nadie más. No escuches a la mente
y al cerebro, es sólo una computadora. La mente nos dice: “Oh,
duerme, dormir es bueno para ti”. Pero esa no es la voz de Dios.
La voz de Dios está detrás de eso.
La
mañana es el mejor momento
para meditar
Expuesto por la Suprema
Maestra Ching Hai, Auckland, Nueva Zelanda,
27 de Abril de 2000. (Original en Inglés) video No. 686.
P:
Maestra ¿Por qué es importante meditar en la mañana?
M:
Puedes meditar en cualquier momento. Es sólo que
en la mañana, la mayoría de la gente ha descansado toda
la noche. Y en la mañana todo está silencioso. Por ejemplo,
desde las tres hasta las seis, la gente todavía está durmiendo,
no hay tráfico, no hay ruido, no hay niños, ni teléfonos
sonando. Y tu mente, después de descansar toda la noche, está
en calma. Y tu cuerpo todavía no está completamente activo.
Puedes sentarte mejor y alcanzar el samadhi, es decir el Cielo, más
y más rápido. Si lo haces en casa, es aún mejor.
Porque estás más calmado allí, te sientes más
seguro y tranquilo.
Y la mañana tiene las mejores horas. Pero eso no significa que
tengas que hacerlo en la mañana. Yo lo hago en cualquier momento,
en el bus, en el automóvil. Nuestra gente lo hace en cualquier
parte, excepto al manejar, por favor. (Risas) 
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