La
Familia de un Iniciado
Experimenta la Intervención Divina de la Maestra
Por la hermana
iniciada Aimee Blossom Fanton, Bahía de Byron,
Ríos norteños, Australia (Original en Inglés)
Unas semanas antes
de que mi hermana más joven fuera a dar a luz a su tercer niño,
su doctor encontró que tendría complicaciones de parto
y la envió con urgencia al hospital donde, agradecidamente, su
bebé nació feliz y saludable, pero bajo condiciones inusuales.
Una cantidad sumamente grande de fluido estuvo presente durante el nacimiento.
Esto normalmente ocurre cuando un bebé tiene deformidades severas
o en el caso de eclampsia, una condición en que la presión
de la sangre de la madre llega a ser tan alta que hace que fluya sangre
tóxica dentro del cuerpo del bebé. Sin embargo, ninguna
de estas complicaciones se presentó y los doctores estaban confundidos.
El bebé nació saludable con sólo un dedo pequeño
deformado. Por eso, los doctores sospecharon que podría haber
cambios en los cromosomas y daño cerebral. Sin embargo, las pruebas
para estos problemas no mostraron ninguna señal de anormalidad.
Mi hermana me dijo después que durante su embarazo ella había
tenido un temor irracional a que su bebé fuera a nacer deformado.
Nosotros sabíamos que la casa de mi hermana está en una
zona de alto riesgo, expuesta a campos eléctricos nocivos que
pueden causar, entre otras cosas, defectos de nacimiento. Tres de los
siete niños nacidos recientemente en las familias del vecindario
han sido afectados con deformidades.
Una semana antes de que el bebé naciera, yo había tenido
un sueño en que el bebé aún no nacido estaba sumergido
en agua y sufría con un cuerpo incompleto. Al despertar, sentí
un nivel de angustia y desesperación que rara vez había
experimentado antes, como si ese vívido sueño pesara grandemente
en mi corazón ese día. La noche siguiente tuve otro sueño,
pero esta vez el bebé estaba completo y la pesadilla se fue y,
en un abrir y cerrar de ojos, sentí el amor de la Maestra.
Siento que la gracia y compasión de la Maestra salvaron al bebé
de mi hermana de una vida con un cuerpo deformado. A través de
mi sueño, Ella me permitió experimentar sólo una
fracción de la angustia que habría sido y yo le agradezco
que haya aligerado el karma de mis amados. De verdad, si nosotros le
permitimos, la Maestra siempre nos cuida y se lleva nuestro karma, extendiendo
Su amor y compasión incluso a aquellos por los que nosotros nos
preocupamos. Su amor crea un muro de gracia y seguridad ¡Ella
verdaderamente me eleva y estoy llena de gratitud por Su siempre presente
cuidado y protección! 

El
Retiro Europeo Desencadena Recurerdos de la Infancia
de la Protección Divina de la Maestra
Por el compañero iniciado
Wonwilai Rakkandee,
Munich, Alemania (Original en Alemán)
Debido
a la videoconferencia con la Maestra, durante el Retiro Europeo en Hungría,
en agosto del 2002, se volvió un momento inolvidable en mi vida.
Después de la conferencia, emergieron todos los recuerdos de
mi niñez, con experiencias con la Maestra.
El amor y las bendiciones de la Maestra impregnaron la atmósfera
del cuarto de conferencia tan pronto como Ella apareció en la
pantalla y yo estuve abrumado durante todo el evento. Fui sumamente
afortunado al hablar personalmente con la Maestra por primera vez en
esta conferencia. Mi corazón latió muy rápidamente
y me sentí más feliz de lo que me había sentido
alguna vez en mi vida. Dos días después de la conferencia
mi corazón todavía cantaba y estaba lleno de alegría.
Durante la meditación el día después de la conferencia,
muchos de los recuerdos y aventuras de mi niñez se suscitaron
en mi mente. Tuve una infancia difícil y, puedo recordar que,
a la edad de siete años, corría descalzo a lo largo del
camino, bajo el ardiente sol de Tailandia, para recoger plástico,
botellas, metal y cartón, que luego vendía. Ésta
era mi contribución al ingreso de mi familia. No era mucho, pero
me daba paz, porque ellos realmente no eran mi familia.
A menudo me escondía en una esquina llorando y preguntándome
a mi mismo: “¿Por qué no tengo padres? ¿Por
qué nadie me ama? ¿Por qué nadie me quiere? ¿Por
qué me abandonaron? ¿Dónde está mi familia?
¿Qué es el amor? ¿Qué es Dios? ¿Por
qué estoy aquí?” Tenía miles de tales preguntas.
Pero durante la noche, cuando me iba a la cama, el Buda Shakyamuni,
los Bodhisattvas o el Buda Maitreya, me llevaban con ellos a un mundo
diferente y bello, donde experimentaba gran diversión y risa.
Allí yo siempre me sentía profundamente amado y, a veces,
cuando ningún Buda o Bodhisattva venían a llevarme, aparecían
dragones, me ponían en sus espaldas y volaban por todas partes
conmigo. Estas experiencias siempre me hacían sentir muy feliz;
así, el sueño se volvió mi refugio de vida del
sufrimiento del mundo terrenal.
Cuando hacía algo malo, un sol extraño brillaba por la
noche en mis sueños. El sol era tan brillante que no podía
mirarlo directamente. Cuando estaba triste durante el día y lloraba
de desesperación, este sol también venía a mí.
Tanto como puedo recordar, me acompañó desde mi infancia
y los Budas, Bodhisattvas y los dulces dragoncitos siempre estaban a
su lado. Cuando no era feliz, necesitaba ayuda o estaba en peligro mortal
(casi muero cinco veces), ellos siempre estuvieron allí.
Cuando tuve veinticuatro años, tres ángeles de la muerte
vinieron a verme todas las noches durante casi un mes. Durante ese tiempo,
apenas si dormía porque cada vez que intentaba dormir, ellos
venían y sacaban mi alma de mi cuerpo. Entonces, siempre recitaba
el nombre de Buda, luego de lo cual me dejaban ir inmediatamente. Pero,
en cuanto me quedaba dormido, venían de nuevo.
Después de un mes aproximadamente, yo quise dejar de luchar contra
ellos, pero entonces un gurú hindú se me apareció
en un sueño. Él me llevó a una casa que estaba
llena de cuadros de ángeles guardianes chinos. Todos ellos eran
enormes y parecían muy vivos. El gurú hindú extendió
una tela blanca en el piso y me dijo que me acostara en ella. Estando
acostado sobre la misma, él se transformó en una mujer
con luz blanca, pero yo no supe quién era. Ella se puso encima
de mí y nos cubrió a ambos con una tela blanca. Después
de eso, todos los ángeles de la muerte y fantasmas desaparecieron.
En Tailandia, ésto simboliza que la vida de una persona ha sido
prolongada.
Varios meses después, recibí una copia muy vieja del libro
de muestra de la Maestra y pensé: “Mi Dios, ¡tan
iluminada Maestra! ¿Vive aún?” Escribí, entonces,
a Formosa y conseguí el número de teléfono de la
persona contacto en mi área. Llamé a esta persona y poco
después de mi primera visita al Centro de Dusseldorf, solicité
aprender el Método Conveniente.
Mientras practicaba el Método Conveniente, recibí infinitas
bendiciones y experiencias y ya podía escuchar el Sonido. También,
cada segundo, podía sentir la presencia de la Maestra Ching Hai.
Seis meses después, recibí la iniciación. El tiempo
antes de mi iniciación estuvo lleno de doloroso anhelo. Cuando
finalmente recibí la iniciación me di cuenta por primera
vez qué o quiénes eran ese extraño sol y sus ayudantes.
Había sido mi amada Maestra.
Siempre siento ganas de llorar cuando pienso que la Maestra ha estado
cuidándome desde el nacimiento y aún antes, porque mi
madre intentó abortarme de muchas formas diferentes. La Maestra
me mantuvo fuera de todas las influencias negativas que quisieron destruirme
y que después quisieron impedir que me iniciara. Sé por
todo lo que la Maestra tuvo que pasar para que yo pudiera recibir la
iniciación y con ella la liberación final. Por primera
vez comprendí lo que significan la felicidad, la alegría,
la compasión y el amor. Yo no sé cómo agradecerte.
No hay palabras que puedan expresar mi gratitud. Sólo puedo darte
un poema hecho de áridas sílabas. Espero, no obstante,
que Tú puedas sentir en mi corazón lo que siento por Ti,
porque Tú y yo somos “gemelos”, tal como escribiste
en uno de Tus poemas.
Debido
a Ti

El
Amor dentro de mí puede ser
fuerte... porque Tú confías en mí,
El lado romántico de mí puede nacer... porque Tú
me amas,
Tengo un hermoso día y por la noche sueño como un bebé...
si solo Tú me miras.
Tengo la eternidad del Cielo aquí y ahora... porque Tú
estás conmigo.
Todos mis deseos se cumplen porque Tú estás en mi presencia.
Pero
si no estuvieras a mi lado, Madre,
Me agotaría inmediatamente, como un pez en tierra seca.
Sufriría y moriría... sin amor, pero lleno de miedo,
Muerto... sin luz; todos los lugares serían oscuridad,
Solo... sin Ti, estoy perdido en el espacio de incertidumbre.
¿Dónde iría mi alma, sin Tu guía?
¿Dónde puede mi alma hallar refugio, sin Tu compasión?
¿Dónde mi alma puede hallar descanso, sin Tu amor?