Actualmente, cuando estamos muy contentos,
es muy difícil meditar¡ Y cuando nos sentimos muy abatidos,
también es muy difícil meditar! Es por ésto que
siempre intentamos lograr un equilibrio entre ambos, para que no sintamos
tales extremos al punto de que olvidemos que la verdadera felicidad
está en lo interno ¡Realmente, lo está!
No importa cuánto amemos a alguien, o cuánto alguien nos
ame. Un día u otro, él o ella nos defraudará. Y
entonces duele. Quizá lo malentendamos, o quizá sea verdad.
Pero duele. Incluso con nuestros niños o marido, si nosotros
queremos de verdad que ellos nos amen, tenemos que estar como una esclava
veinticuatro horas por día ante cada uno de sus deseos. Entonces
ellos estarán contentos y entonces tal vez se queden con nosotros.
Pero incluso así, es sólo quizás.
A veces los niños también causan problemas a sus padres
porque ellos malentienden a sus padres, o ellos quieren que sus padres
estén con ellos todo el tiempo y que les dediquen todo su tiempo.
Pero a veces, si los padres no pueden satisfacerlos, a ellos simplemente
no les importa. Así, incluso los niños a veces causan
mucho dolor a sus padres. Y a veces un esposo y esposa se causan dolor
entre ellos, porque tienen demasiadas expectativas o incluso simplemente
expectativas normales.
Sin embargo, éstas no son siempre fáciles de satisfacer.
Es como si hoy alguien te ama y entonces esperas mañana que él
sea el mismo o quizás aún mejor. Pero luego algo sucede
mañana. Y entonces él está irritable y malhumorado
y no quiere hablarte. Quizá no sea tu culpa. Pero entonces dices:
“Si no te preocupas por mí, ¿por qué debería
preocuparme por ti?” Y entonces los dos lo dicen y entonces se
separan o por lo menos se sienten mal acerca de cada uno. Y entonces
toma muchos días antes de que se reconcilien de nuevo, o quizá
nunca lo hagan. A veces incluso simplemente cosas pequeñas hacen
a las personas separarse y duele mucho. No es que no duela. Si no doliera,
estaría bien. Pero duele.
En realidad, si nosotros realmente confiamos en la felicidad interna,
entonces todo vendrá. Entonces nosotros nunca estaremos desilusionados
o tendremos que confiar en alguien más. Si alguien viene, está
bien, o si no viene, está bien. No nos sentimos tan lastimados
o dolidos dentro. ...Página Próxima