Expuesto por la Maestra Suprema Ching Hai
Brisbane, Australia 22 de marzo de 1993 (Originalmente en inglés)
P: Querida Maestra, una pregunta que me ha preocupado por mucho tiempo es
acerca de la evolución, con mi limitado conocimiento acerca de la evolución,
no sé cómo responderle a los estudiantes, he estado dando clases por muchos
años. Mi pregunta es, ¿Si la vida en la tierra ha tomado muchas formas y ha
evolucionado desde nuestros ancestros comunes, o Dios lo creo todo al mismo
tiempo?
Estoy muy confundida entre el conocimiento religioso y el científico. Si me
mantengo en las creencias religiosas, digo que Dios creó todo y entonces
podemos ir a casa y dormir y no hay más preguntas. Pero si lo explico de una
manera más científica, digo que todos compartimos un ancestro en común, de
una sola rama, tal como lo propuso Charles Darwin. Así que con mi limitado
conocimiento, no puedo contestar. Les he dicho a mis estudiantes que tengo que
esperar por mi gran Maestra con conocimiento del Cielo, quizás entonces pueda
explicárselos a ustedes más tarde.
M: Mira, no hay conflicto entre la religión y la ciencia, sólo usan una
terminología diferente. Y algunas veces la ciencia no lo señala, o no
investigan los principios subyacentes de todas las cosas. Por ejemplo, la
ciencia diría que los elementos que existen en ustedes y en mi están presentes
en todas las cosas, en las plantas en la madera y todo eso. La religión, por
ejemplo el cristianismo, diría que todo esta creado por una misma sustancia, de
Dios. Y el budismo diría que todos los seres tienen la misma naturaleza
búdica, y el taoísmo diría que todos somos uno. Pero esto es lo mismo que la
ciencia dice, que los elementos que están presentes en mi y en ustedes lo
están en plantas, árboles, madera y todo eso.
Pero entonces, ¿Qué hace a nuestros elementos moverse, hablar y pensar? Los
elementos no hacen a las plantas y a los árboles hablar. Y si tuviéramos los
mismos elementos en todas las cosas, entonces por supuesto, necesitaríamos la
misma fuerza para este movimiento, ¿No es cierto? ¡Sí! Por eso, de hecho
todos estamos creados por Dios, puedes llamarlo Dios o energía cósmica, está
bien. En el principio había solo energía cósmica, no lo llamen Dios o
Naturaleza Búdica, esto confunde a mucha gente. Hablaremos en términos
científicos. La energía cósmica permaneció dormida con todas las semillas de
sabiduría, y todas las semillas concernientes a la capacidad de expansión y
crecimiento. Pero cuando la energía cósmica se movió de algún modo dentro de
sí misma, entonces todas las semillas brotaron en consecuencia y llegaron a ser
todo lo que existe hoy. Así que, podemos llamarlo Dios, o podemos llamarle la
Naturaleza Búdica.
Si no conocemos el origen de nuestro ser, entonces no vivimos de acuerdo a la
ley cósmica, y eso nos crea problemas. Por eso ahora tenemos que meditar y
reflexionar, tratando de encontrar la causa de toda esa inteligencia. Y cuando
regresamos a ella, o al menos nos sintonizamos en ella, nuestra vida esta en
más armonía con todo el cosmos, y por consiguiente, ¡Somos felices! No
tenemos obstrucciones. No vamos por todos lados, pero nos dirigimos en la senda
apropiada, a la velocidad apropiada. No existe ningún conflicto con la ciencia
del todo. Pero tal vez la ciencia no señala la fuerza que mueve todas las
cosas.
La ciencia sólo habla acerca de la materia, los elementos que están
presentes en ustedes y en mi y en todas las cosas. En eso, ya han descubierto
algo grande. Pero, ¿Cómo van ellos a usar el método científico para
descubrir las cosas que no tienen sustancia? Esa es nuestra fuerza cósmica que
mueve todo, y nosotros los llamados almas somos parte de ello, parte de la
fuerza cósmica.
Las cosas llegan a diferenciarse de acuerdo a que tan lejos estuvieron de la
fuerza central de este vórtice cósmico, en el momento del gran movimiento
bullicioso. Por eso diferimos en la forma, tamaño, energía, sabiduría y la
habilidad de movernos y pensar. (Aplausos) Es por eso que todas las cosas
regresarán a la fuerza central, y entonces evolucionan. Si quieren acercarse
más, deben ser más sabios, porque en el centro está la sabiduría, es por eso
que evolucionan; esa es la razón de la evolución, ven. Tienen que evolucionar,
llegar a ser más sabios, más grandes, más sabios, más grandes, más sabios,
más grandes, y entonces pueden estar más cerca al centro, porque el centro
tiene una gran fuerza magnética, para absorber todas las cosas y entonces
después las empuja de nuevo fuera, evolucionando todo el tiempo.
Pero algunas veces este poder cósmico también descansará, y todas las
cosas pararán. Y entonces, cuando despierte de nuevo, todas las cosas
empezarán a trabajar; eso se lleva a cabo pasados muchos eones, es un poco
complicado para mi explicar estas cosas, pero sólo traten de entender lo que
dije.
P: Si Dios creó el universo y la tierra, ¿Fue este creado antes o al mismo
tiempo que la tierra?
M: En el universo, hay muchas tierras, nosotros no somos los únicos,
¡Ustedes pueden tomarse su tiempo para ir de visita! Es por eso que vemos
tantos OVNIS y cosas por el estilo, estás son cosas explícitas. Hay muchas
tierras que se parecen a la nuestra, con gente y vida. Algunas han sido
observadas por científicos, pero ellos no lo han revelado, porque carecen de
suficiente evidencia, los planetas están demasiado lejanos y no están seguros
de qué es qué. Algunos de estos planetas son más como la tierra, tienen gente
como nosotros, con mucha agricultura y todo eso. Otros no son como la Tierra.
Son planetas más espirituales, donde hay personas pero son como ángeles y son
invisibles ante nuestros ojos mundanos, a los ojos de los científicos, y a los
ojos de todos los telescopios, por eso tenemos que visitarlos en nuestro cuerpo
espiritual y usar nuestros ojos espirituales para contactarlos o verlos. Esto
los científicos no pueden hacerlo. Así que por ejemplo, ayer y anteayer,
muchas personas dijeron ver lugares, castillos y personas hermosas, pero no en
la Tierra. Podemos viajar en un abrir y cerrar de ojos a cualquier planeta, si
entrenamos lo suficiente, aunque no es nuestra meta principal de todos modos.
Sea lo que sea, no deseamos nada en particular.
P: ¿Cómo podemos saber nuestro propósito, estar seguros de cual es nuestro
propósito? Cuando otros preguntan, ¿Podemos ayudarlos a conocer su propósito
en la vida? ¿Qué trabajo estamos personalmente tratando de hacer aquí?
M: Ya he mencionado antes en algún lugar, que estamos aquí para bendecir al
mundo y para conocer nuestra grandeza. Cuando conocemos nuestra grandeza, somos
uno con todo el poder cósmico universal. Y cualquiera que entre en contacto con
nosotros también tiene la bendición de este poder cósmico universal. La
Tierra conseguirá desarrollarse más cuando más gente como nosotros practique
y bendiga al mundo calladamente con mérito y sabiduría. Ese es nuestro
propósito, de otra maneras, ¿Qué más es lo que piensan? ¿Estamos aquí
sólo para comer dos o tres comidas al día, tener unos cuantos hijos y entonces
kaput? ¡Ese no es el verdadero propósito de todas formas! No sería lógico
para Dios el tomarse tantas molestias en crearnos, ponernos aquí por unas
cuantas décadas y después dejarnos morir en la miseria, a veces con cáncer,
agonía, desastres, terremotos, y así sucesivamente. No es lógico.
Así, el propósito de la vida humana es conocer a Dios. Conocer a Dios
significa conocer nuestra propia grandeza, conocer por completo el poder
cósmico del cual nosotros mismos somos parte. Aún cuando decimos una parte, es
un todo, ven. Por ejemplo, si cortara mi dedo, es solamente un dedo. Pero cuando
está unido a mi cuerpo, se convierte en una parte de mi cuerpo, pertenece a mi
cuerpo. Aún si dijera que es una parte de mi cuerpo, de hecho es también todo
de mi cuerpo. Por eso, somos parte del poder cósmico, pero también somos el
todo, si nos conectamos nuevamente. La pequeña brecha que hay es reconectada al
momento de la iniciación. Nos volvemos hacia dentro, nos sintonizamos
internamente, nos conectamos, y entonces somos uno con el universo, es por eso
que bendecimos a cualquier persona que esté cerca, sin tener que poner la mano
en ellos o hacerle cualquier cosa. Cualquier persona con la que simpaticemos o
compartamos lazos sanguíneos, están salvados o bendecidos en alguna forma u
otra. Depende de su karma, y depende de nuestro amor por ellos.