Correspondencia espiritual entre la Maestra y los discípulos


Mi diosa guardiana


Por la hermana iniciada Lidia Martínez de Díaz, Panamá
(Originalmente en español)

Amada y respetada Maestra: Quiero decirte que, aunque mi ser interno estaba buscando por Ti, y supe acerca de Ti desde 1990, no fue sino hasta setiembre de 1999 que estuve en contacto espiritual contigo al visitar uno de Tus centros de Meditación. En ese tiempo, supe que era lo que mi alma había estado buscando, así que desde ese momento decidí volverme vegetariana y dejar de comer huevos.

Soñé mucho contigo, y pasé mis noches hablando contigo en mis sueños. Tus bendiciones han estado transformando mi ser más y más, día a día, y ahora tengo más amor para mi esposo y mis seis niños, tres de los cuales di a luz y tres que adopté como míos porque eran de mi esposo. Pero tengo que decirte que para mí, todos ellos son iguales. Los amo de la misma forma, aunque tengan dos madres diferentes. Te digo esto porque es la mejor parte de todo eso, me ayudaste mucho el día de mi iniciación. (30 de abril del 2000).

En 1989, accidentalmente conocí a una mujer que me dijo que alguien estaba practicando magia negra contra mí, pero como yo era una cercana amiga de Jesús y tenía mucha fe, no pudieron matarme. Sin embargo, algunas veces me enfermaba y tenía dolores de espalda. Después de escuchar esto, le dije a la mujer que a causa de este problema yo rezaría más, lo cual hice, pero un viernes después de decir mis oraciones, tuve un sueño acerca de la persona que estaba practicando magia negra contra mí; la vi poniendo una aguja en forma de daga en mi espalda. ¡Este sueño fue muy realista! Después de algunos días la conocí y se puso muy pálida; yo pienso que ella creyó que yo tenía poder mágico y que había interferido en su práctica, especialmente porque le dije, "Te perdono por tu ignorancia, pero deja de hacer eso..."

Yo estaba buscando a Dios, rezando y tratando de cultivarme a mi misma, pero en casa siempre había problemas. Entonces, un día, decidí encararlos, vestir en el atuendo de una guerrera espiritual y física, así que lo hice a través de mis palabras y acciones. Decidí pedir respeto de toda la gente a mí alrededor, y me tomó cinco años, pero alcancé la meta. Fue una dura batalla pero siempre sentí una ayuda de mi ángel "Gabriel" y algunas veces la presencia de Jesús, pero principalmente tuve ayuda de una hermosa dama que me hablaba cada noche. Hoy puedo decirte, Maestra, que esa dama eras Tú, ¡Y te agradezco por ayudarme!

Tu ayuda es maravillosa y fantástica, porque cuando me fue anunciado que recibiría la iniciación el domingo 30 de abril, por toda la semana anterior, empecé a experimentar una limpieza interna. Vi unas coloreadas luces violeta apareciendo dentro de mi cada día, en la noche y en la mañana. Cuando mi esposo y una de mis hijas salían de casa, tenía dos horas libres antes de empezar mis actividades diarias, y experimenté cinco días de intensa luz interna viniendo a mí a través de la meditación del Método Conveniente. ¡Al final de cada sesión, la luz violeta se convertía en luz plateada!

En el día de mi iniciación, tan pronto como empecé a repetir los Nombres Sagrados de Dios y meditamos en la luz, experimenté un gran dolor en mi espalda; era tan fuerte que pensé que me iba a desmayar, pero mis pensamientos de ser una guerrera regresaron a mí y Tú estuviste protegiéndome, así que enderecé mi espalda, repetí lo Nombres y me concentré en mi ojo de la Sabiduría. En ese momento, sentí que Tú estabas parada atrás de mí y empezaste a remover la daga que estaba clavada ahí, y sentí un agudo dolor, pero después sentí mucho alivio, lloré mucho, y después rápidamente escuche al mensajero diciéndonos que empezáramos a practicar el Sonido. Cuando comenzamos, empecé a sentir calor en el área de mi herida, como si empezara a ser curada. ¡Deseo decirte que el día de mi iniciación durante el tiempo que escuché el Sonido, También vi la luz y fue maravilloso!

Maestra, estoy agradecida contigo por tu infinito amor y ayuda. Gracias por liberarme tanto física como espiritualmente. ¡Eres una Maestra verdadera! Yo siento que tú eres Jesús, pero este es mi secreto. Espero el día en que pueda estar en contacto físico contigo, cuando pueda tocarte, si tú lo permites. Incluso desde mi iniciación, he sido capaz de meditar más del tiempo mínimo de dos horas y media. Siento como si estuviera en un retiro contigo. Yo no te he visto, pero te he escuchado hablándome, y hoy te escuché cantando los Nombres Sagrados mientras llovía. ¡Que voz tan melodiosa cantó de mi lado derecho! ¡Gracias por todo! ¡Que bello es todo, especialmente cuando uno puede sentir el amor divino! ¡Estoy agradecida por Tus bendiciones!


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Noticia Nº.115

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